Ciencia

Qué enfermedades se pueden tratar con la luz

DÍA 03/02/2017 - 08:29 hs.
Aunque parezca increíble, es posible tratar ciertas enfermedades tan solo con una luz tenue.

La ciencia avanza inexorablemente. Eso es un hecho. Y se puede ver reflejado en varios descubrimientos. Uno de ellos, concretamente, afirma que, gracias a las células que emanan del cuerpo humano, emitiendo luz de baja intensidad, se ha podido entender los de una vez los principios básicos que marcan la evolución biológica. 

Inclusive, ha hecho posible hallar respuestas derivadas de la influencia del medio ambiente electromagnético en el progreso vital y, así, llegar a comprender ciertos puntos o características de ámbitos como la nutrición, determinadas enfermedades, la investigación farmacológica o la división celular, entre otros aspectos. Una evolución que ayudará a poner fin a la segregación entre el mundo biológico y el físico.

Para conocer qué enfermedades pueden ser tratadas con la luz, es necesario conocer todo sobre los fosfenos. Sin embargo, ¿todo el mundo sabe realmente qué son y para qué sirven? En primera instancia, los fosfenos son definidos por la oftalmología como estimulaciones visuales que se originan por influencias de carácter eléctrico, mecánico o magnético. 

Gentileza.

Se trata de una luz que procede del interior del cuerpo humano y que es provocada por una luz externa y adecuada, manifestada como un sol multicolor, cuyas principales características son la variación de colores y la existencia de ritmos propios. Éstas se encuentran estrechamente relacionadas tanto con el estado físico como con el psicológico de la persona. Ello permite que se pueda inferir en cómo el individuo se encuentra a nivel emocional o mental.

Sin embargo, su influencia no queda ahí, ya que los fosfenos también llegan a producir una gran y significativa estimulación neurológica que puede repercutir de forma positiva en prácticamente todos los sectores de nuestra vida. Ámbitos como la pedagogía, el desarrollo personal, la creatividad, el equilibrio emocional o incluso la consciencia sutil (todos ellos analizados desde la perspectiva interna de la persona) tienen vinculación directa con este fenómeno.

Desde un punto de vista pedagógico, los fosfenos permiten una mejora en la capacidad cognitiva del ser humano. Al mismo tiempo, dinamizan y dan equilibrio a la personalidad, mientras que también producen una mayor empatía en el mismo. A su vez, desarrollan la capacidad creativa e intuitiva del individuo. Además, producen una depuración de las emociones y generan una cierta estabilidad emocional, y logran una conexión con la consciencia de la persona, mejorando, de este modo, su vinculación con el entorno que le rodea.

En esta línea, se puede decir que, a nivel terapéutico, la luz ayuda a vencer y afrontar trastornos como el insomnio, el estrés, la ansiedad o la depresión. En lo que respecta a enfermedades de la piel, la luz también ayuda a la rápida regeneración del tejido cutáneo, actuando en las profundidades de las heridas, mediante la regeneración de células, colágeno, elastina y fibroblastos. Su función, en este caso, reside en acelerar la curación de hematomas y la retención de líquidos tras una intervención estética. Podría decirse que los procesos regenerativos y reparativos de este tipo de luz ayudan a reducir de manera considerable el plazo de recuperación.

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